Uruguay: destino de inversión extranjera directa

Uruguay: destino de inversión extranjera directa

En el periodo 2005-2015 la IED captada por Uruguay representó el 5,2% del PIB, cifra que lo ubica entre los mayores receptores de inversión de la región en relación al tamaño de su economía. En este período de boom de IED, las empresas reinvirtieron en Uruguay, en promedio, el 60% de las utilidades generadas.

En Uruguay, tanto la inversión nacional como la extranjera está declarada de interés nacional. La ley otorga al inversor extranjero el mismo trato que al nacional. No se requiere autorización o registro previo para operar y no existen restricciones para la transferencia de capital o utilidades provenientes de las inversiones ni para la compra y venta de moneda extranjera.

El país dispone de un marco normativo integral para promover las inversiones. Dentro de los principales regímenes se encuentran la Ley de Inversiones, las zonas francas, el régimen de puerto y aeropuerto libre, los contratos de participación público-privada, los parques industriales, la admisión temporaria y la libertad para la repatriación de utilidades.

En los últimos dos años la inversión extranjera recibida por América Latina se redujo debido, fundamentalmente, a la caída de los precios de las materias primas y a la desaceleración económica regional. Los menores flujos de IED recibidos por Uruguay también reflejan esta situación.

En 2015 la IED recibida por Uruguay totalizó US$ 1.279 millones (2,4% del PIB). En el primer semestre de 2016 la entrada de IED fue inferior al primer semestre de 2015 (US$ 434 millones vs. US$ 545 millones).

Un análisis de variables de corto plazo permite afirmar que, si bien la recuperación de Argentina y Brasil es todavía débil, la IED recibida podría crecer afirmada en la estabilidad del entorno global durante el segundo semestre de 2016.

A mediano plazo, la evolución económica de los dos grandes vecinos, la forma en cómo se procese la inminente suba de tasas por parte de Estados Unidos y la resolución de nuevos focos de incertidumbre global, como el Brexit, serán algunos de los factores externos que repercutirán en las entradas de capitales.

Más allá de los vaivenes de corto y mediano plazo, Uruguay continuará siendo un destino atractivo para la inversión extranjera en la medida que se mantengan los factores estructurales que cimentaron esta situación: reglas de juego claras, estabilidad macroeconómica, apertura financiera y comercial, régimen de inversión atractivo, infraestructura adecuada y mano de obra calificada.

Vea el informe completo aquí.

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