Incentivos a la exportación

Información sobre los beneficios y facilidades que Uruguay ofrece a sus exportadores.

Incentivos a la exportación

Admisión Temporaria, Toma de Stock y Drawback

La importación de insumos para la industria de exportación (tanto de bienes como de servicios) está sujeta a un régimen llamado Admisión Temporaria que permite la importación sin pago de aranceles de materias primas, insumos, partes, piezas, equipos o materiales (incluso aquellos necesarios para el soporte de software o información relativa a las tecnologías de la información) que sean utilizados para fabricar productos que luego se exporten, ya sea en el estado que fueron importados o después de haber sido objeto de una transformación, elaboración, reparación o agregación de valor determinados, con efectiva ocupación de mano de obra. También están comprendidos en este régimen las máquinas y equipos importados en forma temporal para su reparación, mantenimiento o actualización y los productos que se consuman en el proceso productivo sin incorporarse al producto terminado que se exporte, así como los envases y material para empaque. Para operar bajo este régimen debe solicitarse autorización previa al Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU) y los productos finales deben ser exportados dentro de un plazo de 18 meses, a partir de la fecha de autorización. El régimen de Toma de Stock, por su parte, permite cursar libremente, de acuerdo con el régimen general de importación vigente, los bienes importados con destino a reposición de otros que hayan sido importados en forma definitiva y utilizados como insumo para transformación, elaboración, reparación o agregación de valor determinados en el país, con efectiva ocupación de mano de obra de productos exportados, siempre y cuando dichos bienes posean las mismas características técnicas, nivel de calidad y posición arancelaria que los utilizados en primera instancia para elaborar el producto exportado. Para operar bajo este régimen deben presentarse ante el LATU, antes de la exportación, los elementos que permitan verificar el cumplimiento de estas condiciones y los bienes para reposición de stock deben ser importados dentro de un plazo de 18 meses a partir de la fecha de autorización en una única operación y por hasta la misma cantidad. A su vez, existe un régimen de devolución de tributos llamado Drawback, en virtud del cual el exportador puede reclamar la restitución de tributos y gravámenes abonados por la importación en régimen general, luego de la exportación del producto final, de todas aquellas mercaderías que puedan importarse bajo el régimen de Admisión Temporaria. Estas importaciones no podrán tener una antigüedad que supere los 5 años desde su desaduanamiento y serán verificadas por el LATU previo a que se autorice la solicitud para operar bajo este régimen devolutivo. Los regímenes de Admisión Temporaria, Toma de Stock y Drawback están reglamentados por el Decreto 505/009 del 3 de noviembre de 2009 que reglamenta la Ley 18.184 del 27 de octubre de 2007, siendo el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), con intervención técnico administrativa del LATU, el organismo de contralor en todos los casos. Requisitos para operar bajo estos regímenes e Información de Contacto

Por otro lado, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) también cuenta con un régimen de Admisión Temporaria para el ingreso de maquinaria por un tiempo determinado y para una obra en particular, así como para el ingreso de bienes incluidos en un proyecto de inversión que se encuentra en evaluación por parte de la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (COMAP). En el primer caso, la duración de la autorización en admisión temporaria tiene relación con el tiempo acreditado durante el cual se van a realizar las obras o prestar el servicio y en el último caso, la duración va a estar sujeta al trámite de aprobación del proyecto de inversión presentado ante la COMAP. En el caso particular del ingreso de maquinaria agrícola bajo el régimen de admisión temporaria, el organismo competente para otorgar las autorizaciones es la Dirección Nacional de Aduanas, según los requisitos establecidos en el Decreto 232/991 del 2 de mayo de 1991. Según lo dispuesto en la Resolución Ministerial del 18 de diciembre de 1985, los bienes introducidos bajo el régimen de admisión temporaria del MEF deberán ser importados dentro de un plazo de 4 meses a partir de la fecha de autorización. Requisitos para operar bajo este régimen e Información de Contacto

Puerto Libre y Depósitos Portuarios

Desde comienzos del siglo XIX Montevideo se caracterizó como ciudad-puerto, cuyos habitantes desarrollaron una fuerte vocación portuaria, que implicó la construcción de infraestructura que apuntaba a convertir al puerto en un centro de distribución para el territorio nacional, así como para la región. A partir de la Ley 16.246 de mayo de 1992 (Ley de Puertos) -y sus posteriores reglamentaciones-, Montevideo es la primera terminal de la costa atlántica de América del Sur que opera bajo un régimen de “Puerto Libre”. Este régimen se aplica también a los puertos comerciales de Fray Bentos, Nueva Palmira, Colonia, Sauce y La Paloma. El régimen de puerto libre implica la libre circulación de mercaderías en los puertos y terminales portuarias de la República con capacidad para recibir naves de ultramar, sin necesidad de autorizaciones y trámites formales. Durante su permanencia en el recinto aduanero portuario, las mercaderías están exentas de todos los tributos y recargos aplicables a la importación o que se generen en ocasión de la misma. Para gozar de los referidos beneficios, las actividades que se cumplan en los puertos deberán ser de depósito, reenvasado, remarcado, clasificado, agrupado y desagrupado, consolidación, manipulación y fraccionamiento (que no signifiquen modificación de la naturaleza de la mercadería). Se establece también que no hay límites para la duración del almacenaje de la mercadería en el puerto, ni en cuanto al volumen de los bienes almacenados. El destino de las mercaderías que ingresen a los puertos, podrá ser cambiado libremente, no estando sujeto en ningún caso a restricciones, limitaciones, permisos o denuncias previas. Además de los mencionados beneficios aduaneros,
la circulación de bienes y la prestación de servicios realizados en los recintos aduaneros portuarios se encuentran excluidas de la aplicación del Impuesto al Valor Agregado. Asimismo, las mercaderías depositadas en régimen de puerto libre no están comprendidas en la base imponible del Impuesto al Patrimonio. En adición a los recintos portuarios se han creado -por ley- las “terminales extraportuarias”. La existencia de estas terminales favorece la no saturación del limitado espacio portuario y la agilización de la operativa de comercio exterior. El régimen de Puerto Libre constituye uno de los pilares para que Uruguay pueda posicionarse como plataforma logística en el Mercosur, y un centro de distribución para las mercaderías en tránsito.

Régimen de Zonas Francas

La promoción y el desarrollo de Zonas Francas con el fin de impulsar la inversión, las exportaciones, el empleo y la integración económica internacional han sido declarados de interés nacional por la Ley 15.921 del 17 de diciembre de 1987. Las Zonas Francas pueden ser públicas o privadas, siendo en ambos casos autorizadas y controladas por el Área Zonas Francas de la Dirección General de Comercio del Ministerio de Economía y Finanzas. Existen actualmente Zonas Francas en las ciudades de Colonia, Florida, Fray Bentos, Libertad, Montevideo, Nueva Helvecia, Nueva Palmira y Rivera. Las Zonas Francas están concebidas básicamente para que en ellas se desarrollen las siguientes actividades: » Comercialización, almacenamiento, acondicionamiento, clasificación, fraccionamiento, mezcla, armado y desarmado de mercaderías o materias primas de procedencia extranjera o nacional. » Instalación y funcionamiento de establecimientos fabriles. » Prestación de todo tipo de servicios, tanto dentro de la zona franca como desde ella a terceros países. Los usuarios de zonas francas también pueden brindar los siguientes servicios hacia el territorio no franco: casillas de correo electrónico; educación a distancia; emisión de certificados de firma electrónica y centro internacional de llamadas, salvo en caso de que los mismos tengan como único o principal destino el territorio nacional. Asimismo, pueden desarrollar servicios de producción de soportes lógicos, asesoramiento informático y capacitación informática desde zona franca hacia el territorio no franco (aunque en ese caso dichas actividades estarán sujetas al régimen general de tributación). Una diferencia importante entre las zonas francas uruguayas y otras del exterior consiste en que bajo el régimen nacional la zona franca reviste no solo la calidad de exclave aduanero, sino que además ofrece a sus usuarios una amplia exoneración de tributos nacionales. En efecto, los usuarios de las zonas francas gozan de los siguientes beneficios impositivos (siempre y cuando el 75% de su personal sean ciudadanos uruguayos): » Exoneración de todo impuesto nacional, creado o por crearse, incluido el Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE). » El pago de dividendos por parte de la usuaria de zona franca a sus accionistas domiciliados en el exterior tampoco se encuentra sujeto a retenciones impositivas en Uruguay. » La entrada y salida de bienes y servicios está exenta de todo tributo o cualquier otro instrumento de efecto equivalente. Las exoneraciones antes indicadas no alcanzan a las contribuciones de seguridad social, salvo en lo que respecta al personal extranjero de los usuarios, el que podrá optar por no aportar al régimen de seguridad social uruguayo. Otro atractivo del régimen de zonas francas consiste en la exoneración de IRAE para las siguientes rentas obtenidas por entidades no residentes, aún cuando no revistan la calidad de usuarias de la zona franca: » Las provenientes de actividades desarrolladas con mercaderías de origen extranjero manifestadas en tránsito o depositadas en zona franca, cuando tales mercaderías no tengan origen ni destino en territorio aduanero nacional. » Las provenientes de las referidas mercaderías cuando estas tengan por destino el territorio aduanero nacional, siempre que tales operaciones no superen en el ejercicio el 5% del monto total de las enajenaciones de mercaderías en tránsito o depositadas que se realicen en dicho período. Desde el punto de vista aduanero, los bienes que se introducen a las zonas francas desde el territorio nacional no franco se consideran exportaciones, y la salida de bienes desde las zonas francas al extranjero está exenta de todo tributo. La introducción de bienes desde la zona franca al territorio nacional no franco se considera una importación, sujeta a los aranceles correspondientes. Por otra parte, las mercaderías procedentes de las zonas francas uruguayas que ingresen a países miembros del MERCOSUR están sujetas al arancel externo común que rige para los bienes procedentes de terceros países. También cabe señalar que en las zonas francas uruguayas no rigen los monopolios de los servicios del dominio industrial y comercial del estado. Información de contacto de Zonas Francas en Uruguay

Devolución de Impuestos

Existe un régimen de devolución de tributos indirectos reglamentado por la Ley 16.492 de 1994 -y sus posteriores reglamentaciones-, en virtud del cual el exportador puede recuperar los tributos internos que integran el costo del producto exportado, determinándose el monto correspondiente a devolver como un porcentaje de su valor FOB fijado por el Poder Ejecutivo a través de Decretos. Con el Certificado de Devolución de impuestos emitido por la Dirección General Impositiva (DGI) el titular puede pagar impuestos nacionales y aportes al Banco de Previsión Social (BPS), además de poder endosarlo a Instituciones Financieras y Bancos.