Compañía internacional elige Uruguay para la primera planta mundial de combustible sostenible para aviación

El proyecto se instalará en Durazno y comenzará a operar en 2028. Con energía casi 100% renovable, biogás agrícola y un ecosistema que facilita inversiones tecnológicas, Uruguay fue elegido para desarrollar esta planta pionera destinada al mercado internacional
Fecha de publicación: 09/03/2026
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En un escenario global donde la industria aeronáutica enfrenta el desafío de reducir sus emisiones, Uruguay fue seleccionado como plataforma para la primera planta comercial del planeta capaz de convertir biogás electrificado en combustible sostenible para aviación (SAF), un proyecto que marcará un hito en el desarrollo energético mundial.

La planta, denominada NovaSAF-1, estará emplazada en el departamento de Durazno, implicará una inversión de US$ 60 milliones y comenzará a producir en 2028. Su capacidad anual será de 350.000 galones y el 100% de la producción ya fue comprometida para exportación mediante un contrato de seis años con Trafigura, uno de los mayores comercializadores de energía del mundo. El acuerdo asegura la salida comercial del combustible desde el inicio y respalda el financiamiento del proyecto.

La compañía estadounidense, Syzygy Plasmonics, tecnológica internacional que desarrolla soluciones para descarbonizar la industria química, eligió Uruguay para este proyecto luego de un proceso de evaluación que incluyó múltiples destinos potenciales. Según explicó Suzanne Foti, Vice President of Public Affairs de Syzygy Plasmonics, el país se destacó por la combinación de condiciones energéticas, productivas e institucionales necesarias para un proyecto de alta complejidad tecnológica.

“Uruguay se distinguió por un conjunto competitivo y bien alineado de fortalezas nacionales identificadas durante un proceso exhaustivo de selección”, afirmó. “La red eléctrica del país, casi 100% renovable, la disponibilidad de biogás proveniente de operaciones agrícolas establecidas y un entorno regulatorio estable y transparente crearon una base sólida para la producción avanzada de combustibles sostenibles”, dijo.

En conjunto, agregó, estos factores posicionaron a Uruguay como un destino competitivo, confiable y con visión de futuro para esta inversión.

NovaSAF-1 se establecerá junto a las instalaciones de Estancias del Lago, una de las principales compañías agropecuarias de Uruguay, y combinará biogás producido a partir de residuos de la lechería con electricidad renovable proveniente de la red uruguaya, reconocida por ser prácticamente 100% limpia. Gracias a este proceso, el combustible producido podrá reducir hasta 90% de las emisiones en todo su ciclo de vida.

El combustible final será totalmente compatible con la flota aérea actual y podrá mezclarse directamente con jet fuel convencional, lo que lo convierte en una solución inmediata para los mercados que buscan reducir la huella de carbono del transporte aéreo sin necesidad de adaptar aeronaves ni modificar infraestructura existente.

La tecnología utilizada será también un diferencial global. La planta incorporará reactores químicos activados por luz desarrollados por Syzygy Plasmonics, una innovación que ya cuenta con precertificación internacional para combustibles renovables de origen no biológico. Se trata de un desarrollo que, por primera vez, se aplicará a escala comercial.

“La colaboración con Estancias del Lago proporcionó un camino de alta confianza: ofrecieron acceso al sitio, suministro de materia prima e integración operativa, y además apoyaron generosamente nuestra entrada al mercado uruguayo y a la comunidad de Durazno”, señaló Foti.

Para la empresa inversora, el atractivo del país no se limitó a su matriz energética y a sus capacidades productivas. En el proceso de instalación, Uruguay también ofreció un elemento que suele ser decisivo para inversiones tecnológicas: acompañamiento institucional activo y articulación efectiva con actores públicos y privados.

En ese marco, Foti destacó el rol desempeñado por Uruguay XXI como agencia nacional de promoción de inversiones y exportaciones.

“Uruguay XXI ha desempeñado un papel importante apoyando nuestra integración en la comunidad empresarial local y facilitando el vínculo con autoridades gubernamentales, ayudándonos a localizar y avanzar con éxito en el proyecto”, afirmó.

La ejecutiva también subrayó que Uruguay ofrece condiciones que permiten avanzar con rapidez en desarrollos complejos. “El entorno empresarial uruguayo ofrece varias ventajas para un proyecto como el nuestro, incluyendo redes bien conectadas, flexibilidad y una sólida base de experiencia técnica”, sostuvo. “Estas fortalezas permiten que el desarrollo del proyecto avance con rapidez y eficacia”, agregó.

A futuro, la compañía observa oportunidades de expansión más allá de esta primera planta. “El potencial de expansión más allá de este primer proyecto también es atractivo. Con una industria agrícola sólida y una abundancia de electricidad renovable, creemos que existe una oportunidad significativa aún no aprovechada en Uruguay”, señaló.

Más allá de los indicadores técnicos y económicos, Foti destacó también el entorno humano como un diferencial adicional. “La calidez, amabilidad y espíritu colaborativo de las personas con las que hemos trabajado han hecho de Uruguay un entorno excepcionalmente acogedor para la inversión y la innovación”, concluyó.

Con NovaSAF-1, Uruguay refuerza su posición como un país comprometido con la transición energética y como un destino capaz de atraer inversiones estratégicas, ejecutar proyectos de frontera tecnológica y conectarlos con mercados internacionales.

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