Uruguay consolida su estrategia forestal con nueva inversión extranjera de más de US$ 100 millones

La aprobación de un proyecto industrial del grupo neozelandés Claymark refuerza el posicionamiento del país como destino confiable para inversiones en el sector forestal-madera
Fecha de publicación: 08/01/2026
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Uruguay continúa fortaleciendo su posicionamiento como destino estratégico para inversiones en el sector forestal-madera, uno de los pilares de su agenda de desarrollo productivo. En ese contexto, la empresa neozelandesa Claymark, referente global en la producción y exportación de productos de pino de alta calidad, obtuvo la declaración de proyecto promovido para una inversión industrial que supera los US$ 100 millones.

De acuerdo con una nota publicada por MercoPress, la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (COMAP) aprobó formalmente el proyecto presentado por Claymark Uruguay, filial local del grupo, otorgándole acceso a los beneficios previstos en el régimen de promoción de inversiones. La iniciativa está valuada en aproximadamente US$ 103,5 millones y se destinará a la adquisición de maquinaria, equipamiento e instalaciones fijas necesarias para el desarrollo de sus operaciones en el país.

Según la publicación, la compañía fundamentó su solicitud de incentivos en compromisos concretos vinculados al desarrollo económico y productivo. En ese sentido, el medio señala que Claymark “justificó su pedido de beneficios comprometiéndose a la creación de empleo, el aumento de las exportaciones y la incorporación de tecnología limpia en sus procesos productivos”.

Claymark, actualmente propiedad del grupo NZ Future Forest Products, es el mayor fabricante y exportador de productos premium de pino de Nueva Zelanda. Opera siete plantas industriales y emplea a más de 600 personas, con un fuerte énfasis en innovación, altos estándares de calidad y sostenibilidad. Para su desembarco en Uruguay, la empresa prevé utilizar tecnología europea de última generación aplicada al aserrado avanzado y a la remanufactura de madera, con el objetivo de consolidar su presencia en mercados internacionales exigentes.

La inversión es considerada un impulso relevante para el sector forestal uruguayo y se apoya en un entorno normativo diseñado para atraer capitales de largo plazo. Uruguay promueve activamente la inversión nacional y extranjera a través de la Ley de Inversiones N.º 16.906, administrada por la COMAP, que ofrece estabilidad y previsibilidad a los inversores. La normativa se aplica en igualdad de condiciones para capitales locales y extranjeros y establece que los beneficios fiscales, en particular la exoneración del IRAE, están directamente asociados al cumplimiento de indicadores y compromisos alineados con las prioridades estratégicas del país.

Este nuevo proyecto se suma a una propuesta de valor que posiciona a Uruguay como un destino altamente competitivo para el desarrollo del sector forestal-madera. El país es reconocido internacionalmente por su estabilidad política, democrática y social, así como por una sólida base macroeconómica que favorece inversiones exitosas. Además, ofrece total libertad cambiaria, sin restricciones a la entrada y salida de capitales ni a la transferencia de utilidades, dividendos e intereses.

La abundante disponibilidad de madera de pino en el norte del país —proveniente de plantaciones certificadas y en plena producción— constituye otro de los principales atractivos. La oferta anual supera los tres millones de metros cúbicos, un volumen significativamente mayor a la capacidad industrial instalada, lo que abre oportunidades concretas para empresas de primera y segunda transformación mecánica.

A ello se suma la ubicación estratégica de Uruguay, que lo posiciona como puerta de entrada a la región, con soluciones logísticas multimodales que integran transporte ferroviario, terrestre y marítimo, infraestructura portuaria de primer nivel, telecomunicaciones de alta tecnología y una matriz energética basada mayoritariamente en fuentes renovables, líder en América Latina.

El país comparte además la misma latitud que los principales desarrollos forestales del hemisferio sur, con condiciones climáticas y de suelo comparables a las de Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Argentina y Chile, lo que garantiza altos niveles de competitividad internacional. Este escenario se ve reforzado por un marco jurídico estable y específico para el sector, respaldado por la Ley Forestal N.º 15.939, que asegura buenas prácticas alineadas con las exigencias internacionales de sostenibilidad.

El arribo de inversiones como la de Claymark confirma el potencial del país para avanzar en la transformación productiva del sector forestal-madera, promoviendo mayor valor agregado, empleo de calidad y una inserción internacional basada en sostenibilidad, eficiencia y reglas claras.


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