El Plan Nacional de Infraestructura, un ejemplo de transformación productiva y social hacia el futuro

En 2015 se estableció como prioridad la inversión en infraestructura para asegurar la sostenibilidad del crecimiento y los niveles de productividad de la economía uruguaya.
Fecha de publicación: 16/12/2019
Compartir:

En el año 2015 el gobierno nacional estableció como prioridad la inversión en infraestructura para asegurar la sostenibilidad del crecimiento y los niveles de productividad de la economía uruguaya. Para cumplir con ese objetivo, se puso en marcha el Plan Nacional de Infraestructura, que supuso una línea de trabajo para el desarrollo y la captación de inversiones en áreas específicas, por un monto superior a los USD 12 billones en el quinquenio.

Este plan permitiría a Uruguay fortalecer sus condiciones de desarrollo y competitividad desde el punto de vista social y logístico, posibilitando el desarrollo de proyectos en todo el territorio nacional, generando oportunidades de empleo y crecimiento local, y mejorando las condiciones de productividad.

El plan, el más ambicioso en la materia en la historia del país, incluyó líneas de trabajo específicas en diferentes áreas con valor estratégico para el desarrollo: energías renovables, vialidad, infraestructura social, telecomunicaciones, saneamiento y agua potable, puertos y líneas ferroviarias.

Para la concreción de este objetivo, habilitó diferentes modalidades de financiamiento. En particular, se estableció que un tercio del total estimado se realizaría a través de la modalidad de Participación Público-Privada (PPP), y el resto se concretaría por la vía de la financiación directa (del propio Estadio o a través de apoyo multilateral) u otras modalidades.

Uruguay XXI fue la agencia responsable de la promoción internacional de las oportunidades planteadas en el plan, y avaladas por las excelentes condiciones que ofrece el país para las empresas internacionales, que aspiran a condiciones de estabilidad económica y jurídica, confiabilidad, y un régimen específico que promueva y aliente la inversión.

La propuesta de valor y el Plan Nacional fue presentado en prestigiosos foros especializados en Europa, Latinoamérica y Asia, del mismo modo en que se recibió a un número importante de inversores interesados en profundizar en la propuesta.

Por medio de la planificación, la disposición de incentivos legales y la confiabilidad que caracteriza al país, Uruguay logró poner en marcha algunas de las transformaciones en infraestructura más importantes de las últimas décadas, como la reactivación del Ferrocarril Central, proyecto realizado a través de PPP, y desarrollado por el consocio Grupo Vía Central, conformado por empresas nacionales e internacionales. Esta inversión supera largamente los 800 millones de dólares y se suma a la recuperación de diversos tramos de la red ferroviaria, como Rivera-Pintado y Fray Bentos-Algorta.

La mejora en la infraestructura permitiría a Uruguay captar más y mejores inversiones productivas, y así ocurrió, con la inversión más importante en su historia con la segunda planta de celulosa de la empresa UPM. Con ella, el interés y los avances en materia vial, portuaria y ferroviaria se incrementaron, tal y como se previó en el Plan Nacional.

En particular en materia vial, dado que Uruguay llega a 2020 superando la meta prevista, con más de USD 2.300 millones invertidos en la recuperación de rutas nacionales.

Por otra parte, las inversiones en energías renovables colocaron al país a la vanguardia en la materia en la región. Uruguay cuenta hoy con una capacidad de generación del 97% del total de la energía eléctrica generada a través de fuentes renovables.

Pero las inversiones en infraestructura no solamente responden a necesidades logísticas, también atienden a necesidades sociales para el desarrollo y es por eso que el Plan Nacional de Infraestructura previó importantes inversiones en materia social.

Más de USD 1.800 millones se destinarían a la construcción y refacción de Centros de Primera infancia, Centros Educativos, Mejora de infraestructura Hospitalaria y Cárceles.

En los próximos 24 meses se construirán 59 centros educativos, 44 jardines de infantes y 15 centros CAIF, gracias a la firma del primer contrato de participación público-privada suscripto este 6 de setiembre por diversas instituciones gubernamentales. Las obras se erigirán en 14 departamentos e insumirán unos 68 millones de dólares.

En materia carcelaria, se construyó y está en funcionamiento la Unidad Penitenciaria de Punta de Rieles, un establecimiento modelo que contribuye a la mejora de las condiciones de reclusión en pos de una mejor reinserción de la población carcelaria.

La planificación prevista por el gobierno nacional estableció un cronograma de inversiones extendido hasta el año 2022. El Plan Nacional de Infraestructura continúa ejecutándose, y sus impactos nacionales y regionales fortalecen las capacidades de desarrollo de las comunidades, generan oportunidades a través de proyectos que aprovechan las infraestructuras construidas, y con ello hace posible una mejora en la calidad de vida de los uruguayos.


Top