Cosquín Rock: un escaparate para que la música uruguaya llegue a mercados internacionales

Detrás del encuentro musical, Uruguay XXI junto a los organizadores, propició el encuentro de programadores de la región y España con el vibrante panorama de la música uruguaya
Fecha de publicación: 30/04/2024
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La nueva edición de Cosquín Rock en Montevideo presentó una oportunidad para los artistas locales, que de la mano de Uruguay XXI pudieron vincularse con programadores internacionales. En paralelo, los programadores descubrieron el talento uruguayo, tanto de proyectos artísticos de renombre como de los emergentes que se presentaron en el festival.

El Cosquín Rock, originario de Argentina, se expandió globalmente desde su creación y llegó a Uruguay en 2018, donde fue recibido con gran entusiasmo del público. Este año artistas locales como Buitres, Rubén Rada, Niña Lobo, Mota, Se armó kokoa, Dostrescinco, Capitán Tormenta, Diego Matturro, Cuarteto de Nos, Trotsky Vengarán, Peyote Asesino, Traidores, Tabaré Cardozo, La chancha muda, Julieta Taramaso, Rodra, Cata y Los Rosebruti, Kira 1312, Facundo Balta, Sofía Álvarez y Knak, se presentaron también ante una audiencia que podría abrirles las puertas para llevar sus proyectos a nuevos mercados.

Conocé a los artistas uruguayos aquí.

Uruguay XXI convocó a los programadores internacionales Priscila Rahal Gutiérrez (Brasil), instrumentista, licenciada en Música y programadora del Sesc São Paulo, Anderson Muller (Brasil), productor y programador del Sesc Porto Alegre, Héctor “Tito” Sánchez (Chile), socio fundador de La  Oreja Producciones, Andrés Sánchez (México), promotor ejecutivo de rock latino en OCESA y Miguel Ángel García Garrido (España), director y fundador de Charco.

Esta convocatoria pretendió aprovechar la concentración de propuestas artísticas uruguayas que naturalmente se produce en Cosquín Rock, para que los profesionales internacionales, cuyo trabajo consiste en la contratación de shows musicales para sus salas y festivales, pudieran conocerlas en acción frente a su público local y también a través de encuentros concertados y casuales en el marco del festival.  

La misión contempló una instancia de confraternización previa a las jornadas del Cosquín Rock, en la cual los managers de las bandas uruguayas dialogaron con los programadores internacionales invitados y resaltaron los puntos fuertes de los shows que verían los siguientes días. Además, recibieron previamente un catálogo con información sobre los artistas uruguayos programados, que incluyó enlaces a actuaciones en vivo y grabadas, y que les permitió enfocarse en las propuestas con mayores posibilidades para cada sala o festival.

Los programadores invitados coincidieron acerca de la buena calidad y características que definen a la música uruguaya. Muller, que ya conocía a artistas uruguayos como Jorge Drexler y No Te Va A Gustar, dijo sentirse próximo a ritmos típicos como el candombe y la murga, pero enfatizó en la “diferencia estética” de la música uruguaya y sus influencias que le permiten tener un sonido “impactante” e “interesante de ver en vivo”.

Andrés Sánchez subrayó el buen nivel de calidad en los proyectos que pudo ver. “Venir a este tipo de eventos en los que se presentan alternativas nuevas y bandas que no conocía es muy importante para encontrar a la nueva La Vela Puerca o un nuevo Cuarteto de Nos para llevar a México”, expresó, a la vez que manifestó su gusto por la banda Dostrescinco. “Me gustó mucho y además tuvo el condimento de sumar a la murga Agarrate Catalina, que le dio un subidón maravilloso. Rada también, que es un personaje enorme con muchos años de trayectoria, pero tiene aún un sonido fresco y multigeneracional”, dijo.

Rahal Gutiérrez celebró que las bandas uruguayas conserven su línea autoral. “Aquí las bandas más emergentes se escuchan musicalmente diferente y salen de la tradición del rock en búsqueda de nuevos sonidos”, expresó.

Mientras que para Héctor “Tito” Sánchez fue muy interesante ver la escena nueva de la música uruguaya y sus diferentes estilos. “Algo bien positivo sobre esta nueva escena es que algunas de las bandas y solistas que vi mantienen mucho la raíz uruguaya, pero con tintes internacionales. Entonces creo que tienen oportunidad de funcionar en otros países”, opinó.

Agregó que le llama la atención y le gusta que en Uruguay exista una gran diversidad de proyectos. “Lo que estamos viviendo en Latinoamérica es que la mayoría de los chicos está haciendo música urbana, tenemos muchos artistas muy exitosos pero el 95% está haciendo música urbana. No es malo, pero me gusta que tengan un poco de raíz o identidad propia, acorde al país, creo que es algo muy importante”, indicó.

Esta misión coordinada por Uruguay XXI y los organizadores de Cosquín Rock en Uruguay, que permitió reunir en Montevideo a los artistas locales con sus contrapartes internacionales, representó una oportunidad para dar a conocer la nueva escena musical de Uruguay, además de otros consagrados artistas, que serán considerados para ampliar el catálogo latinoamericano de los programadores que continuarán intercambiando para concretar futuras actuaciones.


“En Uruguay las bandas más emergentes se escuchan musicalmente diferente y salen de la tradición del rock en búsqueda de nuevos sonidos”. Priscila Rahal Gutiérrez


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